miércoles, 28 de julio de 2010

Voy a vender los besos que no me diste en aquella esquina de ilusiones rotas. Voy a devolverte todas las palabras que nunca te dije para no tenerlas conmigo. Voy a romper la maldita foto que nunca nos hicimos en aquella playa a la que nunca fuimos. Voy a escupir en la puta promesa que no me hiciste y que, por supuesto, nunca cumpliste. Voy a devolverte aquella pulsera desgastada que jamás me puse y olvidar esa canción que nunca me dedicaste. A partir de ahora, voy a sonreír como si nada y a hacer ver al mundo que no duele, que no me importas. Ya nadie podrá decir que paso las noches llorando por ti, no lo sabrán, no tendrán ni idea. He comprendido que no puedes ser una prioridad en mi vida cuando yo sólo soy una opción en la tuya; lo siento pero no me lo merezco.

viernes, 23 de julio de 2010

Es curiosa la forma que tienen las personas de influirnos en nuestra forma de pensar o actuar. Una simple opinión, un consejo, un comentario de alguien a quien consideras relevante en tu vida puede hacerte pensar acerca de un asunto horas y horas por unas simples palabras que se pueden contar con los dedos de una sola mano. ¿Quiere decir esto que, no tenemos la suficiente fuerza y determinación para decidir por nuestros propios principios? ¿Que nuestra personalidad es inexistente? Tsé. Demasiado relativo todo.

miércoles, 21 de julio de 2010

Pensar y pensar. Darle mil vueltas. Siempre al mismo asunto, los mismos pensamientos. ¿Para qué? Para no llegar a una conclusión segura. Indecisión, ¿es eso algo bueno? A veces sí, a veces no. Depende para qué. En este caso no. Y el tiempo corre. Corre más rápido de lo que todos creemos.